Me gusta una vida donde no me tenga que preocupar por lo que diga la gente, me lo digo siempre y fielmente creo en eso, pero no puedo evitar los miedos que todo ser humano carga, si bien es cierto que valiente no es el que no tiene miedo, sino quien a pesar de ellos se la juega y vive; me aterra muchas cosas, por ejemplo me aterra el rechazo (aunque no me importe lo que diga la gente, encuentra la incongruencia) solo no la puedo soportar, no me gustan las mentiras, soy tan fácil de llevar en cualquier tipo d e relación interpersonal, pero me destruye la deshonestidad, me causa mucho dolor descubrír que las personas no son los que yo creía; ya sé que nadie es perfecto y que la gente se equivoca pero las disculpas son hechos no palabras y sobre todo me destroza el abandono, me gusta querer y que me quieran, es algo natural supongo y a pesar de los días catastróficos y el estilo de vida mundano no me interesa vivir del desapego.
Este probablemente sea un día triste, uno mas en mi vida y a la vez es uno menos solo me queda pensar que los corazones para hacerse sabios tienen que vivir y errar y a veces también son felices un ratito, aunque dure un día o unas horas, algun día valdrá la pena.
Un narciso adolorido un poco gris, que se va a atrever a vivir con la misma intensidad, sólo necesita una pausa
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